Las llamadas se dirigen a través de una centralita y la operadora confunde su número con el del castillo de Moulinsart.
El parecido entre ambos números trae de cabeza a los habitantes del castillo, que reciben llamadas dirigidas a la carnicería solicitando un pedido o si quieren contactar con el castillo desde el exterior se encuentran al otro lado del teléfono al dueño de la carnicería, algo que saca de quicio al capitán Haddock.