El primero en Fernand Legros y el segundo en Elmyr de Hory.

Padre de dos hijos, tuvo multitud de amantes de ambos sexos. Se casó con una estadounidense probablemente para conseguir la nacionalidad norteamericana.
Con 22 años ya vivía en Nueva York y trabajando como bailarín conoció a Dag Hammarskjöld, secretario general de las Naciones Unidas, por lo que la CIA le reclutó para que lo espiara.

Durante más de 20 años Legros vendió las obras de Elmyr como si fueran auténticas a coleccionistas de arte por todo el mundo, en algunos casos con certificados de autenticidad otorgados por las propias familias de los artistas imitados.
En 1979 es acusado y juzgado por falsificación de obras de arte y en 1983 muere de un cáncer de garganta.
