
Este será el último lugar al que viaje y en algunos de los bocetos que dejó Hergé, le vemos asomándose a la ventana del hotel frente a una de las bahías de la isla.

Tiene un clima óptimo durante todo el año y es un destino turístico gracias a sus fuentes termales.
Está habitada desde la Edad de Bronce y en el S. XV los piratas atacaron sus costas.
Destaca en la isla el Castello Aragonés (Castello Aragonese), situado al este, sobre una roca conectada al pueblo de Colsa mediante un puente de 200 metros.
Se accede al castillo a través de un túnel excavado en la roca y su primera construcción data del año 474 a.C.
Ante las invasiones piratas servía de refugio a los habitantes de la zona y en la actualidad se utiliza como centro de exposiciones.